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Un lugar sin tacto

2021

¿Cómo se redefine el espacio cuando lo experimentamos sin métrica definida y donde “estar ahí” parece perder sentido? ¿Cómo se modifica la condición humana cuando somos lanzados a una existencia digital impalpable? ¿Cómo cambia la percepción de los que no tienen opción, quienes solo pueden ver y escuchar al otro siempre distorsionado, siempre lejano?

Esta serie continúa la tarea fotográfica de documentar a las personas y su espacio, que no es sólo tridimensional, sino expandido por fragmentos de otros lugares asomados en nuestros dispositivos. Una cámara que opere en dicho medio necesita ser capaz de eliminar distancias y difuminar límites entre realidad y virtualidad.

Para este proyecto, programé un algoritmo que reorganiza los píxeles de una fotografía para imitar a otra, esto construye una nueva “fotografía” repleta de elementos pictóricos y con un nuevo significado. En el resultado se erigen narrativas, en las cuales los axiomas físicos se ven sustituidos por interacciones conceptuales presentes en relaciones cromáticas, provocando a la vez una reflexión sobre el “material” de la fotografía digital.

“Un lugar sin tacto” retrata la interacción de dos hermanos, que, por su condición, únicamente pueden relacionarse digitalmente. Las fotografías del espacio de ella están construidas con retratos de él y viceversa, generando un registro de su deambular virtual. Los cuerpos están generados con fotografías de los espacios ajenos, el viaje se concluye, espacios y cuerpos se funden en un todo, la individualidad se descompone en un fluir digital distorsionado.

Las transmisiones de la serie fungen como ecos de la interacción virtual, utilizan la información al momento del sujeto y su entorno para recomponer retratos oscilantes de exposición indefinida. Entre el video y la fotografía se documenta a la par pasado y presente.¿Cuál es el límite entre fotografía digital y las imágenes generadas algorítmicamente?